En cierto tiempo te das cuenta que hay cosas que mereces pero que simplemente no se dan por una u otra situación. Te das cuenta que a pesar de haber dado el cien por ciento hay siempre algo que te obstaculiza conseguir por lo que tanto has trabajado. Supongo que es ahí el momento en el que decides intentarlo una vez más y ésta vez no dar el cien, sino el mil. Te das cuenta que nunca es tarde para intentarlo de nuevo; y que esos momentos son los que te dan la motivación para seguir adelante. Aunque, hay ciertas cosas que aunque pasen los años no fueron hechas para tí. Esas cosas que nunca se dieron por ese camino recto, pero que por una curva se dieron mejor de lo que esperabas y que hay más de un medio para lograrlo. Que a veces aspirar a lo mejor es superarse cada vez más, pero que no es nada malo quedar en el segundo puesto. Que no es conformismo, que es algo que simplemente sirve como experiencia para que al presentarse de nuevo una situación así sepas cómo enmendar los 'errores' - que son aciertos también - que cometiste en el pasado. Que siempre habrá algo para tí, aunque sea en el rincón más pequeño y escondido, pero que si lo buscas puede llegar a ser un gran logro. Que no solo hay que esperar las oportunidades, sino hay que provocar que se manifiesten de una u otra forma y que aunque no las veamos la primera vez, nunca es demasiado tarde para tomarlas la segunda. Y en ese momento, al mirar atrás, te das cuenta todo lo que has aprendido y no es suficiente ser bueno en un ámbito, pero lo más importante es saber que todo lo que has aprendido te ha llevado a ser un mejor SER HUMANO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario